MANTENIMIENTO DEL ECOSISTEMA

Preservamos los suelos donde se crían nuestros pollos y donde se cultivan los cereales ecológicos nacionales que seleccionamos en origen.
Trabajamos el terreno sin productos químicos como herbicidas, pesticidas, insecticidas o abonos químicos; compuestos tóxicos persistentes que a largo plazo acaban alterando el suelo y dañando el ecosistema.
Logramos mantener tanto la rica biodiversidad de los campos como la polinización de los insectos (abejas, mariquitas). Al mismo tiempo evitamos la aparición de plagas que dañan los cultivos.
Logramos que los ciclos del suelo se mantengan equilibrados, devolviéndole a este lo que extraemos.

REDUCCIÓN DE LA CONTAMINACIÓN

Disminuimos la huella de carbono por la menor densidad ganadera y la reducción de gases de efecto invernadero al contar con un tamaño de granjas reducido.
Diseñamos las rutas de nuestros transportistas para que sean lo más cortas posibles, otra manera de contribuir a la reducción de la huella de carbono.
De la mano de las nuevas tecnologías, cada día nos dotamos de todos los medios posibles para reducir cualquier tipo de contaminación.

REDUCCIÓN DE LA CONTAMINACIÓN

Disminuimos la huella de carbono por la menor densidad ganadera y la reducción de gases de efecto invernadero al contar con un tamaño de granjas reducido.
Diseñamos las rutas de nuestros transportistas para que sean lo más cortas posibles, otra manera de contribuir a la reducción de la huella de carbono.
De la mano de las nuevas tecnologías, cada día nos dotamos de todos los medios posibles para reducir cualquier tipo de contaminación.